martes, 5 de julio de 2011

Sueño no anunciado



El día que lo iban a matar, Santos Narar se levantó a las 8:30 de la noche para esperar el triciclo en que llegaba su amor. Había soñado que atravesaba un pasadizo donde caían pedazos de tierra húmeda , y por un instante casi pierde el sueño, pero al despertar se sintió por completo embarrado de miel «Siempre soñaba con tierra», me dijo Precursora Linares, su madre, evocando quince años después los pormenores de aquel jueves ingrato.

No hay comentarios:

Publicar un comentario