La escena presentada en clase pertenece a la película de Martin Brest, Perfume de mujer, del año 1992. En esta se ve a Frank, representado por el actor Al Pacino, quien trata de acompañar a Donna, una mujer que espera a su novio en un restaurante.
La escena transcurre sin problemas ni sobresaltos, sólo por un pequeño detalle que le da sentido a la película. Frank es ciego y es capaz de guiar a Donna al bailar tango. Los movimientos, las sensaciones, no necesitan otro sentido. La energía de los cuerpos se siente, acoge. Las emociones más hermosas son invisibles.
Cierra los ojos y verás.
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